Hace unos días, Joseba Agirreazkuenaga, catedrático de Historia Contemporánea del País Vasco, tuvo la amabilidad de enviarme el volumen en el que se recogen las ponencias y trabajos que se presentaron en el III Seminario Catalunya-Euskadi, que tuvo lugar en la sede del Museo de Historia de Catalunya en mayo de 2008. En esta edición, el curso versaba sobre «la cuestión catalana y la cuestión vasca en el debate parlamentario español (1808-2008)», un objeto de estudio que, por razones obvias, ha de despertar el interés de alguien como yo que, durante los últimos nueve años viene desarrollando su actividad parlamentaria en las instituciones representativas del Estado.

Mapa político de 1854 en el que se distingue la España uniforme, la Españ foral, la España incorporada o asimilada y la España colonial
Durante la última semana, uno de los asuntos que más ha centrado la atención de las tertulias, comidillas y especulaciones compartidas que dan vida a los pasillos del Congreso, ha sido el deterioro que día a día experimentan la imagen y la credibilidad del presidente del Gobierno, ante la sociedad, los agentes económicos, e incluso ante los propios militantes de su partido.




Durante los meses de verano, la conocida y exitosa serie de ETB Vaya Semanita, ha estado reponiendo sketches ya emitidos con anterioridad. Es lo habitual durante la temporada estival. Las cadenas de televisión reaprovechan todo lo que tienen a mano con el fin de mantener activa la pantalla durante las 24 horas del día, aun a sabiendas de que es un periodo en el que la audiencia se reduce notablemente.
