La visita de Estado del presidente francés ha tocado a su fin. Sarkozy, su esposa Carla Bruni y el nutrido séquito que les acompañaba se han despedido de la concurrencia para regresar a Francia. El espectáculo ha terminado.
Todo el mundo ha tenido ocasión de asistir al reñido duelo de Glamoures que se ha producido en torno a la visita y de comparar los tacones de Letizia con los de Carla Bruni. Sin olvidar los de Sarkozy, claro, que también eleva su estatura con el auxilio de unas alzas bastante prominentes.




Hoy hemos tenido un pleno bastante cargado. A los asuntos que formaban parte del orden del día, se han sumado los que no tuvimos tiempo de debatir en la sesión de ayer antes de la hora establecida para su conclusión.
Hoy hemos tenido una interesante sesión parlamentaria. Por la mañana, el Congreso tenía una agenda repleta de actividades. Se reunían varias comisiones y recibíamos a la presidenta de la India, que estos días se encuentra en Madrid en el curso de una visita de Estado. Por la tarde, el pleno debatía numerosas iniciativas de los grupos parlamentarios.
Ayer asistimos a una pequeña pero significativa fricción en el hermético discurso con el que los socialistas vascos nos vienen deleitando durante las últimas semanas cuando anticipan los perfiles políticos del Gobierno que próximamente constituirán en Euskadi con el apoyo del PP y bajo la presidencia de Patxi López a quien, por cierto, ya empiezan a presentar como PPatxi LóPPez.