En el día mundial contra la violencia de género, el grupo parlamentario vasco (EAJ-PNV) en el Congreso de los Diputados se adhiere a la campaña de «puntos lilas» promovida por EUDEL para denunciar esta grave lacra social.
Y para dar testimonio público de esta adhesión, hemos colgado el «punto lila» junto al logotipo del PNV en la puerta de acceso a las dependencias del grupo parlamentario.
En Madrid existen, también, otras iniciativas públicas y privadas que aspiran a contribuir a la necesaria sensibilización social en este campo pero, desde el más absoluto respeto a todas ellas, nosotros hemos hecho nuestra la que arranca del corazón institucional de Euskadi: De EUDEL, que integra a todos los municipios vascos.
Todas serán necesarias para seguir avanzando en la erradicación de esta vergüenza social.
Ayer, Andoni Ortuzar y yo comparecimos en el Ayuntamiento de Sondika, junto con los alcaldes de todos los municipios del Txoriherri. En la rueda de prensa, quisimos expresar, en imágenes y en palabras, el planteamiento coordinado desde el que el PNV viene abordando la amplia y densa problemática que el proyecto de ampliación del aeropuerto está provocando en los municipios del entorno.
Una charla en el frontón de Orozko
En el pleno del último martes, 18 de noviembre, los diputados pudimos observar, en dos ocasiones, que el panel luminoso en el que se refleja el sentido del voto emitido en cada escaño del hemiciclo -los síes se registran en verde, los noes en rojo y las abstenciones en color amarillo- trazaba lo que los diputados del PNV denominamos la frontera nacional.
Durante estos días, en la temporada de Ópera de Bilbao se representa I due Foscari (Los dos Foscari); una obra de Verdi, cuyo libreto, inspirado en el drama de Lord Byron titulado The two Foscari, evoca un trágico episodio registrado en la Venecia bajomedieval, que encierra contenidos de sumo interés y extraordinaria actualidad.
Soy de los que creen que existe vida más allá de la política. Siempre he pensado que el monocultivo emprobrece y procuro no practicarlo en ningún ámbito. La política me apasiona -sería absurdo negarlo- pero no agota mis horizontes. Cuando haya de retirarme de la política activa, por tanto, tendré, afortunadamente, en qué ocupar mi tiempo de trabajo y de ocio.
Esta mañana he dedicado un tiempo a leer las noticias publicadas en la prensa escrita a propósito de la detención de los presuntos etarras Txeroki y López. Obviamente, he ojeado también GARA. Siempre es interesante hacerlo cuando ocurren este tipo de cosas. Los datos que destacan, las observaciones que insertan, las valoraciones que hacen… en fin, dejémoslo en eso.
La prensa de hoy cuenta que el plante que las deslumbrantes estrellas del fútbol vasco han dado a su Federación deportiva y a la denominación Euskadi, comenzó a urdirse en el encuentro amistoso que las selección vasca celebró con la Catalana en el Camp Nou, a principios de octubre de 2006. Estuve en aquél partido. Y he de confesar que, aun cuando pasé un buen día, y el espectáculo futbolístico fue salvable, no regresé con buenas impresiones.
Supongo que hoy resulta obligado incluir en el blog una referencia al comunicado que han suscrito un buen puñado de futbolistas vascos amenazando a la Federación de Euskadi y a todos los aficionados del balompié, con boicotear el encuentro programado contra la selección de Irán si la selección vasca no lleva el nombre de Euskal Herria.
En Euskadi estamos acostumbrados a ver a los dirigentes de Eusko Alkartasuna utilizando una retórica política inflada que habla de independentismo sin concesiones, firmeza en las reivindicaciones e inflexibilidad en las posiciones.