El hotel Hilton Washington, que es el lugar en el que se celebrará el acto central del National Prayer Breakfast, ofrece estos días la abigarrada y cambiante imagen de un hervidero de gentes de las más diversas procedencias geográficas e inclinaciones ideológicas, que buscan y establecen relaciones, contactos y amistades. Los prolegómenos del Desayuno Nacional son un auténtico mercado de contactos, en el que se intercambian masivamente tarjetas, direcciones y números de telefóno para comunicarse o entablar en el futuro relaciones que puedan resultar fructíferas.

En la sala de los senadores del Capitolio, con los parlamentarios ucranianos Iurii Artemenko -coordinador del Breakfas Group de la cámara de su país- Eduard Zeynalov y Pavlo Zhebrivsky
La prensa tiene, también, una presencia notable en los preparativos del acto. Las delegaciones de los países asistentes, que superan ampliamente el centenar, vienes, en muchos casos, acompañadas de periodistas locales que siguen sus pasos para conocer de cerca la marcha de sus gestiones y la suerte de los contactos trabados.








