
Una modelo bermeana en el Alakrana, el día de su inauguración
Hace tres años y medio -creo que fue en enero de 2006- tuve ocasión de participar en la inauguración del atunero Alakrana, en los muelles de Santurtzi. Conozco personalmente a sus armadores y a algunos de sus tripulantes. Y al escuchar, ayer, la noticia de su apresamiento, mi primera evocación ha sido para ellos y sus familiares. Me ha sobrecogido imaginar la angustia con la que han de estar viviendo el momento.
Pero inmediatamente después mi mente se ha trasladado a la sesión parlamentaria en la que, no hace todavía ni dos semanas, el Grupo Socialista consiguió reunir apoyos suficientes como para rechazar, en una votación muy ajustada, la moción del PNV en la que se instaba al Gobierno a garantizar la seguridad de los atuneros vascos que faenan en el Indico, embarcando infantes de marina convenientemente armados. Y no he podido soslayar una reflexión: probablemente, la situación de los marineros secuestrados sería, hoy, muy distinta, si el Ejecutivo central hubiese atendido el requerimiento que los armadores le vienen formulando desde hace tiempo y que el Grupo Parlamentario del PNV formuló a través de la moción rechazada.
«El rey que rabió» es el título de una zarzuela cómica escrita a finales del siglo XIX, con letra de Miguel Ramos y Vital Aza y música de Ruperto Chapí. Dicen los estudiosos del género que, aunque la trama se desarrolla en un país imaginario, está escrita pensando en la España decimonónica de las postrimerías de la centuria. Básicamente, la obra refleja las andanzas de un monarca joven -probablemente Alfonso XII- que se disfraza de pastor con la intención de conocer directamente, sin la fraudulenta mediación de sus arteros cortesanos, el grado de felicidad en el que vive su pueblo.





Hace un par de días escribí un post (titulado “Ver para creer”) en el que ponía en cuestión la fiabilidad del compromiso públicamente asumido por la portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, al anunciar o el voto favorable del Grupo Socialista en el Congreso a la toma en consideración de la Proposición de Ley del Parlamento vasco por la que se plantea el blindaje del Concierto Económico. Los hechos posteriores me han ido dando la razón. Las palabras pronunciadas el martes por el portavoz socialista en el Congreso, han puesto de manifiesto que, hasta que no lo veamos, no podemos creer en ello.
