Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘BOLTXEs’

La verdad es que no ha sorprendido a nadie. Ya lo anoté la semana pasada en este mismo foro. Estaba cantado que, antes o después, Rosa Díez iba a plantear en el Congreso alguna iniciativa encaminada a exigir al Gobierno la puesta en marcha de los mecanismos judiciales legalmente previstos para la ilegalización de Bildu y Amaiur. Los populares han insistido tanto, y durante tanto tiempo, en la necesidad de activar sin demora esos mecanismos, que la presidenta de UPyD ha querido ponerles a prueba.

Es cosa sabida que, cuando se trata de afrontar los problemas directa o indirectamente relacionados con ETA y su entorno, las poses de firmeza tienen muchos adeptos entre los electores españoles. Unos adeptos a los que resulta mucho más fácil satisfacer desde la libre demagogia del opositor que desde la obligada responsabilidad del gobernante. Y Rosa Díez ha querido aprovechar el acceso del PP al Gobierno para tensar la cuerda y tomarles la pedida a Rajoy y sus seguidores. Su estrategia era francamente redonda. Nada tenía que perder. Ocurriese lo que ocurriese, su formación salía ganando. Si conseguía empujar al Ejecutivo hacia la vía de la ilegalización, el mérito era suyo. Y si, por contra, el Gobierno se resistía a avanzar en esa dirección, el activo electoral que acompaña al discurso de la intransigencia, abandonaría automáticamente a los populares para pasar en bloque a respaldar a UPyD.

(más…)

Read Full Post »

Hace ya bastantes años -ocurrió en la primera mitad de los noventa- unos jóvenes de EGI me invitaron a participar en unas jornadas de estudio y formación que iban a celebrar en el caserío Itsaspe de Orio. El programa contemplaba la intervención de mucha gente, académicos y políticos en activo. A mí me pidieron que les hablara de los derechos históricos de los territorios forales, prestando especial atención a su actual formulación jurídica. “Como si fuera una clase de la Universidad”, precisaron. Todavía conservo los materiales que reuní para aquél encuentro: el programa, los documentos anejos y las sentencias del Tribunal Constitucional que -ya entonces-  iban definiendo, pleito a pleito, los perfiles jurídicos de los derechos históricos.

Poco tiempo después, participé en un seminario organizado en Espejo por la sección alavesa de EGI. Eran los tiempos en los que Unidad Alavesa cuestionaba tan descarnada como indocumentadamente el sustrato euskaldun de este territorio. Mi disertación versó sobre ese tema. Y aporté documentos, evidencias toponímicas y referencias bibliográficas que desmentían radicalmente la tesis que por entonces defendían las huestes de Pablo Mosquera.

Más recientemente -esto sucedió ya en el siglo XXI- recibí una nueva invitación para colaborar en la formación de las juventudes del partido en el que milito. Esta vez, diserté durante un par de horas sobre el derecho de autodeterminación: su origen, su fundamento jurídico, sus interpretaciones, su evolución y su aplicación práctica. Era lo que en ese momento les interesaba. 

(más…)

Read Full Post »

Paseando, este largo fin de semana, por un conocido parque de Bilbao, tropecé con una farola en cuya base luce una pintada que resaltaba el símbolo de ETA -el hacha y la serpiente- junto al lema “Bietan Jarrai”, que constituye, como se sabe, una invitación entusiástica a persistir tanto en los objetivos políticos como en la estrategia violenta. Se trata de una pintada nueva; reciente. Incluso me atrevería a decir que muy reciente. Hace un mes, desde luego, no estaba ahí. 

Por lo que se ve, alguien sintió la necesidad de hacerla días -o semanas- después de que se diese a conocer el cese definitivo de la actividad armada de ETA. Alguien que, al parecer, no está de acuerdo con esa decisión y se sentiría más a gusto si la organización terrorista mantuviese activa toda su potencialidad amenazante, coactiva y violenta. No es el único caso. No hace aún demasiado tiempo -en cualquier caso, fue, también, después de la declaración de cese definitivo- las paredes de Lekeitio amanecieron con unas pintadas en las que se ensalzaba a ETA, en su pasado, en su presente y en su futuro: “Lehen, orain eta beti”.  Y estoy seguro de que la relación de casos se podría ampliar sin demasiado esfuerzo.

(más…)

Read Full Post »

Hace unos días tuve ocasión de entrevistarme con el agregado comercial de una importante embajada en Madrid. Estaba interesado, según me dijo, en contrastar pareceres conmigo a propósito de lo que se oculta tras la sigla “Sortu, Bildu, Amaiur o como quiera que se llame”. Textual. Esas fueron sus palabras. El país al que representa tiene, al parecer, algunos intereses económicos en Gipuzkoa. Y quería reunir información fidedigna sobre lo que esos intereses -y los de otros potenciales inversores de la misma nacionalidad- pueden esperar de un gobierno foral como el presidido por Martín Garitano. Me pidió que le hiciera de puente con algún empresario local. Lo hice. Y me consta que han hablado. Su encuentro, si no recuerdo mal, tuvo lugar pocos días después de que el presidente de la patronal gipuzkoana alertase públicamente sobre el daño que una hipotética desarmonización fiscal podría provocar en la economía del territorio. Obviamente, nada  puedo decir sobre el fondo de la conversación que mantuvieron, aunque cabe sospechar que hablaron, entre otras, cosas, de la posible desarmonización fiscal que la irrupción de Bildu en la hacienda foral gipuzkoana puede provocar en el territorio vasco. De lo que sí puedo dar cuenta es del tenor de la entrevista que el responsable económico de la embajada entabló conmigo.

Mi interlocutor quería saber si quienes gobiernan el 90% de las instituciones gipuzkoanas son inofensivos socialdemócratas que han inflado su discurso de manera coyuntural o, por el contrario, se trata de comunistas ortodoxos firmemente dispuestos a echar el resto en la implementación de la política económica -más impuestos y más déficit- que la izquierda irredenta de Europa viene preconizando durante los últimos años. “No es un bloque homogéneo”, le respondí. “Sus componente no responden a un patrón único, ni en lo ideológico, ni en el ámbito de la política económica “. Y a renglón seguido recordé aquella clarificadora entrevista en la que Ricardo Barainka, diputado foral en Bizkaia y candidato por EA a diputado general de este territorio, declaró a El Correo (15.05.07) con respecto a la identidad ideológica de su partido que “somos socialdemócratas, pero la gente no nos cree”. Tenía razón. Nadie se lo creía. Ni por sus orígenes, ni por sus trayectorias, ni por sus actitudes pasadas y presentes, ni por sus ambiciones, ni tan siquiera por el cuidado look que exhibían, aparentaban, los  militantes de EA, situarse en el terreno de la socialdemocracia.

(más…)

Read Full Post »

En el primer viaje que cursé a Dubrovnik, hace ya varios años, me explicaron que la corbata es una prenda originaria de Croacia. Al principio pensé que se trataba de una broma concebida al hilo de la similitud fonética existente entre el gentilicio del país balcánico -croata- y el término con el que habitualmente se conoce este complemento del vestuario masculino. Más tarde supe que la historia era verdad. El nombre de la corbata es de origen italiano y procede de la voz “croata”. Se acuñó en el siglo XVII para referirse a los militares de aquel país que llevaban anudados al cuello pañuelos de colores.

Cuando yo era niño, la corbata era una prenda de vestir que se reservaba para las ocasiones muy solemnes. En las corbatas infantiles, el nudo venía hecho de fábrica y el ajuste al cuello se llevaba a cabo con la ayuda de una goma. En los colegios de pago, esta prenda formaba parte, también, del uniforme cotidiano de los escolares. Pero en Bermeo, en los años sesenta, no se estilaban esas cosas. En nuestro universo infantil de niños de pueblo, la corbata no era más que un ornamento muy singular, reservado exclusivamente para las grandes ceremonias y las fiestas de guardar.

(más…)

Read Full Post »

La izquierda abertzale ha decidido participar con todas las de la ley en las elecciones generales convocadas para el 20-N. La decisión es suya y ha de ser respetada. Sin embargo, no es necesario gozar de una memoria especialmente prodigiosa para recordar que, desde el año 2000, venía haciendo una campaña tan intensa como agresiva en contra de la participación en estos comicios. Una campaña -es preciso subrayarlo- que no descansaba sobre razones coyunturales o de oportunidad vinculadas a las circunstancias del momento, sino sobre principios estratégicos y hasta ideológicos, de carácter estructural y permanente. De ahí la sorpresa -mayúscula sorpresa- que produce su cambio de actitud. Porque, cuando una formación política toma posiciones apelando a la coyuntura, nadie puede reprocharle que cambie de criterio, si las circunstancias han cambiado. Pero cuando las actitudes políticas se justifican invocando los principios, su alteración sugiere de inmediato la grotesca imagen de Groucho Marx, cuando decía aquello de “Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros”.

En las elecciones de marzo de 2000, propugnó la abstención con una tenacidad digna de encomio. Predicó el rechazo a los comicios españoles con una vehemencia difícilmente repetible. Y no fue -como algunos creen, ahora, sin duda equivocadamente- por efecto de la ilegalización. En aquella época no se había aprobado todavía la Ley de Partidos. Todas las siglas eran legales. A nadie se le impedía formar candidaturas y someterlas libremente al dictado de las urnas. Euskal Herritarrok -la sigla del momento- gozaba, pues, de plena libertad de movimientos. Empero, la izquierda abertzale hizo votos por la abstención, arguyendo que el boicot constituía el modo más claro y eficaz de plantarse ante unas instituciones impuestas, que vulneran nuestros derechos nacionales y niegan nuestra condición de nación diferenciada. La decisión -así se dijo- se situaba por encima de la coyuntura política. Era una posición de fondo; básica; de principio. Se ponía en juego nada menos que la dignidad de la nación vasca. Según afirmaba un documento interno de la izquierda abertzale, no era admisible andar a medias tintas; “no se puede -argüía- jugar al mismo tiempo allí (en Madrid) y aquí (en Euskadi). Es preciso -concluía- optar de una vez por todas entre Euskal Herria y España”.

(más…)

Read Full Post »

Esta mañana he mantenido una interesante conversación telefónica con un amigo gipuzkoano que últimamente ha militado en Hamaikabat.  En el marco de la conversación, que ha versado íntegramente sobre asuntos políticos, le he preguntado -era inevitable- por la opinión que le merece la gestión que Bildu está llevando a cabo al frente de las instituciones. “Desastrosa”, me ha respondido de inmediato. “Casi cinco meses después de las elecciones -ha añadido- siguen ocultándose tras el manido pretexto de que todavía se lo están pensando, para no tomar decisiones, ni hacer algo distinto a lo que viene impuesto por la inercia. Es lamentable. Un auténtico escándalo”.

Le he respondido que mi impresión es muy parecida a la suya. Cuando los candidatos de la coalición accedieron a las instituciones para las que recibieron el respaldo de las urnas, nadie sabía si iban a ponerlo todo patas arriba o, por el contrario, se iban a acomodar a la situación, poniendo de manifiesto que tras su enfático discurso sobre la renovación y el cambio, no se ocultaba, en el fondo, más que el ya conocido “quítate tú para que me ponga yo”. Pero lo cierto es que, pasa el tiempo, y no hay manera de saber cual de los dos opciones prevalece; no hay manera de adivinar si EA ha conseguido “moderar”, como anunciaba, la pulsión rupturista de los independientes, o estos han decidido ya imponer su mayoría y se debaten ahora sobre la manera más efectiva de hacerlo, sin que los presuntos “moderadores” opongan la más mínima resistencia.

(más…)

Read Full Post »

Los medios de comunicación se han hecho eco, estos días, con bastante profusión, de una declaración que Martín Garitano hizo el pasado viernes en el marco de una conferencia que pronunció en la Universidad Catalana de verano. Y se han fijado de manera especial en la estricta acotación territorial desde la que el Diputado General de Gipuzkoa desaprobó -si es que realmente puede considerarse una desaprobación, la mera afirmación de que los atentados de  Hipercor y de Vic, así como el que acabó con la vida con Ernest Lluch fueron un “error”- los crímenes cometidos por ETA a lo largo de su existencia. Los perpetrados en Catalunya -sostuvo Garitano- fueron un “error”. ¿Y los materializados en otros territorios?, se preguntó más de uno al escuchar sus palabras. ¿Los que tuvieron lugar en Euskadi, por ejemplo? ¿O los que se cometieron en Madrid?  Sobre todos esos, nada dijo el Diputado General. Al parecer, no toca hacerlo todavía. No es el momento.

Por dos veces, ERC e ICV, apartaron, en Catalunya, al candidato nacionalista que ganó las elecciones, para dejar la presidencia en manos de los socialistas. Ahora, Garitano asegura querer trabajar con ellos “codo a codo”.

Sin pretender quitar relevancia alguna a este aspecto de la conferencia, quisiera centrarme ahora en otro punto de su intervención que apenas ha sido reseñado por la prensa y, sin embargo, encierra, a mi entender, una importancia de primer orden de cara a indagar en la estrategia electoral e institucional en la que se encuentra embarcada la coalición a la que representa Garitano. Dicen los periódicos que el Diputado General de Gipuzkoa abrió la puerta a colaborar con las formaciones independentistas catalanas, como ERC y Solidaritat, y a trabajar “codo con codo” con ellas en los asuntos de interés común. Incluso sugirió -reseñan las crónicas- la posibilidad de asociarse con ERC para formar grupo parlamentario en el Congreso de los diputados, en el supuesto de que ninguna de las dos formaciones consiga reunir el número de diputados reglamentariamente exigido para constituir un grupo propio”.

(más…)

Read Full Post »

Una de las cosas que más me ha llamado la atención del complejo de reflexiones, deliberaciones y conversaciones que están teniendo lugar al hilo de la propuesta formulada por Bildu para conformar una candidatura abertzale unitaria de cara a las próximas elecciones generales, es la escasa contestación que la idea ha recibido desde las filas de la izquierda abertzale. Parece que nadie se opone a la propuesta. Nadie plantea la más mínima objeción. Todo el mundo la aplaude. Da la sensación de que, súbitamente, todo el bagaje argumental que durante años se ha utilizado para denostar la participación en las elecciones generales, a la que se ha llegado a considerar como un acto de servilismo españolista, impropio de formaciones auténticamente abertzales, se ha esfumado en el aire, o ha perdido la fuerza de convicción que antaño le acompañaba.

Pegatina preconizando la abstención en las elecciones de 1977

Si uno echa un vistazo atrás y recuerda lo que se dijo e hizo desde la izquierda abertzale en vísperas de las elecciones generales de 1977, así como lo que en ese entorno político se ha venido defendiendo desde entonces con respecto a la presencia en las instituciones representativas del Estado español, no puede dejar de sorprenderse ante la mansedumbre, docilidad y hasta complacencia con la que ha sido acogida la propuesta verbalizada ante los medios de comunicación por la “independiente” de Bildu Jone Goirizelaia.

Tras la muerte de Franco, todas las formaciones políticas, colectivos, coordinadoras, agrupaciones, grupos y grupúsculos empezaron a tomar posiciones de cara a la etapa que se abría. Ya no se trataba de organizar la resistencia desde la clandestinidad, sino de hacer política a la luz de día.  El panorama iba a cambiar de modo radical. Era preciso acomodar la acción política a los nuevos tiempos, con estrategias, lemas y argumentos adaptados a las nuevas circunstancias.

A principios de 1977, visto ya el resultado del referéndum celebrado los meses anteriores para la ratificación de la reforma política, la Koordinadora Abertzale Sozialista (KAS) inició un debate interno sobre la pertinencia de participar o no en las elecciones constituyentes que habían de celebrarse a lo largo de ese año. Era la primera cuestión sobre la que habia que pronunciarse. Inicialmente, ETA (pm) era partidaria de participar, mientras la rama militar de esa misma organización – los milis– hacía votos por el boicot. Los primeros argüían que la participación en los comicios permitía dar concreción a los planteamientos teóricos que venían defendiendo en torno al poder popular. Los segundos, por su poarte, consideraban que la lucha armada y su protagonismo en ella, dejarían de tener sentido si KAS concurría a las elecciones españolas, legitimando el Estado español y desdibujando su perfil resistente y revolucionario. Claro que, apelando a la autoridad de Lenin, cuyo pensamiento formaba parte, al menos entonces, del acervo común y compartido por ambas ramas, los polimilis descalificaban la actitud abstencionista de sus oponentes, como propia del “izquierdismo infantil”. Por aquello -ya se sabe- de que el izquierdismo es la enfermedad infantil del comunismo.

(más…)

Read Full Post »

En una pared situada en el alto de Markaida, junto a la carretera que conduce de Bidebieta a Mungia, inmediatamente después del caserío llamado Txakurzulo, alguna mano diestra escribió, en los albores del pasado mes de julio, una pintada que me llamó la atención: Astindu bandera gorria. La frase estaba escrita con caracteres negros de notables dimensiones y era perfectamente legible desde la carretera.

La primera vez que la ví, la pintada me produjo una cierta sorpresa. Eran -recuérdese- los momentos más gloriosos de la roja. Por aquellos días, los informativos nos saturaban a todas horas con evocaciones gloriosas sobre la impecable trayectoria de la selección española en los mundiales de Sudáfrica. Por los medios de comunicación soplaban, sin cesar, fuertes vientos patrióticos, que proyectaban hacia los cuatro vientos el sueño ideal de una España construida a imagen y semejanza de aquel arrollador equipo de fútbol. Me extrañó ver una pintada en euskera que, al menos aparentemente, animaba a blandir la enseña roja. No acababa de ver yo que en los ambientes que habitualmente se expresan en lengua vasca, anidase tamaño entusiasmo por la selección española y sus logros deportivos. La segunda vez que pasé por el lugar, fijé mis ojos en la pintada y observé que, junto a las letras escritas en negro, había una estrella de cinco puntas dibujada en tono rojo bermellón. “¡Ah!”, pensé. “Esto es otra cosa. No es la roja de la selección española sino la roja del movimiento comunista internacional”. Nada nuevo bajo el sol. En Euskadi, la Izquierda Abertzale acostumbra a exhibir esta simbología, sin tapujos ni complejos, en gran parte de sus carteles y folletos gráficos.

(más…)

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »